Todo el mundo tiene pequeñas obsesiones. Placeres ocultos que le confieren una alegría incomparable a otras cosas. Yo encuentro esos placeres en diferentes cosas: un buen libro, un yogurt con cereales sin azúcar, una sonrisa, canciones viejas, un película sin sentido, una tarde con amigos/familiares, las risas, las dulces miradas que me regala mi sobrina y la ansiedad que siento por mi sobrina/ahijada que en menos de un mes nace... Son pequeñas cosas, detalles, que hacen mi vida mucho más significativa de lo que yo alguna vez pudiera llegar a transmitir con palabras. Es un extraño sentimiento de quietud y de revolución al mismo tiempo. Me gusta sentirme asi, sentirme viva.
1 mar 2011
Todo el mundo tiene pequeñas obsesiones. Placeres ocultos que le confieren una alegría incomparable a otras cosas. Yo encuentro esos placeres en diferentes cosas: un buen libro, un yogurt con cereales sin azúcar, una sonrisa, canciones viejas, un película sin sentido, una tarde con amigos/familiares, las risas, las dulces miradas que me regala mi sobrina y la ansiedad que siento por mi sobrina/ahijada que en menos de un mes nace... Son pequeñas cosas, detalles, que hacen mi vida mucho más significativa de lo que yo alguna vez pudiera llegar a transmitir con palabras. Es un extraño sentimiento de quietud y de revolución al mismo tiempo. Me gusta sentirme asi, sentirme viva.
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